sábado, 2 de abril de 2016

Lola Forever

Supongo que se trata de un mecanismo de autorregulación. De equilibrio. No lo sé en realidad, pero lo cierto es que, si bien me paso una gran parte del tiempo pensando en temas trascendentes, importantes y urgentes, me atrevo a estimar que el mismo porcentaje del tiempo estoy pensando cosas absurdas, irrelevantes y hasta estúpidas. 

A veces, directamente, locas.

Por eso. Porque sé cómo funciona mi narrativa personal de puertas adentro, me da terror que los seres humanos lleguemos al punto de leernos la mente. Tengo una lista larga de superpoderes. Uno de ellos es imaginarme a la gente desnuda sin ningún esfuerzo. Es más, el esfuerzo que hago es para mantenerlas vestidas en mi mente. Es como si tuviese una mente nudista.

Lo sé, lo sé. Soy tímida y dudo mucho que me desnudaría en una playa a plena luz del día para deambular por ahi mostrando gracias y desgracias. Pero mi mente es autónoma en ese sentido. Una vez que ese superpoder se activa, no me queda más que poner cara de zapato o mirar para otro lado para evitar que se me note. 

En ese orden de ideas -locas, estúpidas, irrelevantes- hace tiempo que un pensamiento me ronda. A ver, no me malinterpreten, a mi me encantan los tatuajes, me fascina la idea del arte en la piel y la celebración de momentos específicos de tu vida o personas que te marcaron. 

De hecho, me parecen muy sexys.

El asunto es el siguiente: para algunas cosas me gustan los excesos (nunca es demasiado chocolate, jurenlo) pero para otras, no tanto. Y en el caso de los tatuajes, para mi, menos es más. Prefiero el minimalismo pictórico. Menos tinta y más piel.

Como ya comenté, pienso, pienso, pienso y me imagino un montón de situaciones absurdas, locas, salvajes. De veras, no podría dejar que me leyeran la mente por ahi. De seguro cada 3 minutos ando pensando cosas ilegales o transgresoras sin apenas darme cuenta. Y riéndome sola.

La cuestión es que veo cotidianamente hombres muy sexys por ahí luciendo brazos, piernas, espalda, cuello, manos y hasta nudillos tatuados. Y entonces me imagino.. y me pongo en situación y recuerdo que a veces tengo la capacidad de concentración de un mosquito y pienso que me resultaría demasiada distracción tener sexo con un hombre tan tatuado. Me lo imagino y siento que es como envolverse en un suplemento de los 70s. 

Es decir, me distraería mucho. No sé, le estoy besando el hombro y de repente "¿qué es eso?un crop circle?" y luego lamiendo de bajada hacia el ombligo "¡Dios mío, tiene un dragón!" y entonces recordaría a Daenerys y Juego de Tronos y se me iría la inspiración en lugar de seguir bajando.  Y quizás me sobresaltaría con un mensaje cerca de la entrepierna "Lola Forever". "¿Lola forever? Epa, ¿dónde está Lola y ¿quién es Lola? ¿Acaso Lola está viéndonos desde el closet? Eso es demasiado kinky para la primera cita..." Y así me perdería en un hilo de pensamiento cero erótico y más bien de admiración artística o de preocupación neurótico-celópata.

¿Acaso era necesario que tuviera que preocuparme por Lola tan pronto?

Y, claro, uno supone que el hombre en cuestión tendrá cierta coherencia y entonces me pongo a pensar que, sin duda, para seguir en la línea del suplemento setentoso, el preservativo mínimo tendría que ser de algún superhéroe de Marvel. Y claro, mi mente no se detiene allí y remata: mientras no sea The Flash...

Y, por supuesto, allí se pierde el clima, ¿no? 

Y estoy segura de que me sobresaltaría estar en situación erótica con una piel que tenga la cara de un niño viéndome desde el pecho. O una abuelita. WTF?!? "Deja de presionarme. Estamos en la primera cita y ya tengo que conocer a tu familia???"

Además, no sé qué le pasa a la mayoría de la gente. Yo sé que a mi me parecería que no tengo cabida en ese lienzo que no tiene ningún espacio vacío.

Si. Es un hecho. No puedo dejar que me lean la mente. 


jueves, 10 de marzo de 2016

Un náufrago, una isla, un espejo...

Una siesta en Habana Vieja.
                                                                  
Pedro es una isla
     “Me voy a montar en un bote. Con un amigo. En octubre. Cuando los vientos sean favorables” eso me dijo la última vez que lo vi en Neptuno. “Esta vez si lo voy a lograr. Lo tengo que lograr. Tengo que salir de aquí”. Él, que nunca en su vida ha tenido el viento a favor, ni cuando regresó a La Habana de Miami con 4.600 dólares y su familia lo quiso hasta que el dinero se acabó. Él, que vive en un bohío en Marianao porque las noches en Centro Habana son duras y si te duermes en la calle te muelen a golpes. Él, que es la isla más isla dentro de esa isla revolucionaria que desde el 1 de enero de 1959 es norte, faro y mito de las izquierdas de todo el planeta. Él, único habitante de su isla, quiere abandonarla y se la va a jugar en una balsa justo ahora que los vientos cambian. Justo ahora que quizás no sea ya necesario.

     Vocación de náufrago. Catire suicida.

     La primera noche en La Habana conocí a Pedro. Se me acercó pidiéndome un par de pesos cubanos. Le dije que no tenía. Reconoció el acento. “¿Venezuela?. Si. Yo viví en Venezuela en el 92, el año de los golpes. Me acuerdo de Por estas Calles y del malo, Sarría Vélez. Esa era una época difícil para vivir en Venezuela”. Su aliento era etílico, por supuesto. Sin embargo su historia era coherente, lúcida. Tanto que pensé que la Inteligencia Cubana lo había enviado. Basta pisar la isla para que cierta paranoia se desate. Sobre todo después que en el Consulado cubano en Caracas han detectado tus raíces: “es que con ese apellido…” me espetaron cuando solicité la visa haciendo referencia a uno de los más famosos presos políticos de la casi post-revolución. Estreché su mano áspera y le dije que ojalá volviéramos a encontrarnos.

     Mi deseo se cumplió. Varias veces.

     Pedro es náufrago desde antes de lanzarse al mar. Anda a la deriva. Ya habita una isla desierta. Árida. Hace 3 años se lanzó a las calles tras una discusión con su madrastra y su cuñada.  Días después de que se acabaron los dólares. En lugar de dividir la casa en pisos la dividieron en dos. “La casa estaba demasiado llena”. No hay cama pa tanta gente. Su padre y su hermano se dejaron vencer y lo expulsaron del seno familiar. En la calle lo abrazó el alcohol y la indigencia. Ahora almuerza temprano –a las 11- en la casa de alimentación que está detrás del Bar Manzanares entre Infanta y Carlos III. “Aquí almuerzo por sólo 5 pesos” me dice frente a un plato que es básicamente arroz blanco y huevo frito.

     Luego supe que ese refugio de alimentación son los restos del Cine Manzanares que antes de la Revolución albergaba 1150 butacas para fantasear y me imaginé a Pedro protagonizando películas de bajo presupuesto: en una era un joven treintañero, rubio y de ojos azules que llegaba a Caracas en 1992. En esa trabajó con Posada Carriles y Henry López Sisco, -aunque nunca me quedó claro haciendo qué- fue acunado por la familia del famoso abogado inmobiliario Orta Poleo que lo alojó en San Agustín y se volvió fanático de Por estas Calles, telenovela escrita por Ibsen Martínez que más que ficción fue premonición y vehículo de la antipolítica que terminaría sacando a Carlos Andrés Pérez de la Presidencia de la República y le allanaría el camino a Hugo Chávez Frías al correr de muy pocos años.

     En otra, ese mismo catire, -como se le dice en Venezuela a los rubios de ojos claros-, escapa de Maiquetía como polizón en un vuelo de Servivensa que aterriza en Miami con un pasajero que tuvo la osadía de hasta pedir un celular prestado para llamar a sus familiares y anunciarles que sería arrestado por las autoridades migratorias norteamericanas. Ambas tramas fueron ciertas y persisten en la mente lúcida de Pedro. Eso sucedió antes de convertirse en isla, en náufrago.
    
     Un poco de ficción que no es tal. Un poco de fantasía para honrar a alguien a quien la realidad está golpeando contra las rocas hace ya demasiado tiempo.

     Quizás fueron los 19 días preso en Cuba bajo la acusación de contrarrevolucionario. Tal vez fue la imposibilidad de pagar los 100 dólares para recuperar su pasaporte. Acaso haya sido la certeza de que ya no cobraría más su dissability pension –por nervios- ni disfrutaría de su Green card en Estados Unidos lo que terminó convirtiéndolo en esa isla trágica que conseguí de nuevo días después en la Av. 10 de Octubre en un puesto de venta de ron a granel.

-Malo, ¿no?
-¡Malo! Pero es mejor que nada. -Contestó apurando un trago-.
-Nos vemos luego Pedro, ahora sé que nos volveremos a ver. Me despedí ese día.

     Y fue cierto. La última vez caminamos por Zanja. Me acompañó a tomar el Bus 27 para llegar a Vía Azul. Ese día me iba a Trinidad. El autobús se tardó así que conversamos largo: me contó que cada noche se regresaba a Marianao y dormía en su bohío. Ese que se construyó en un terreno baldío donde nadie lo molesta. Que había llegado a la conclusión de que si lograba comprarse un frasco de mayonesa podría desayunar con pan y mayonesa por todo un mes. “Tú sabes, la mayonesa alimenta. Y no se daña”. Había llegado a esa conclusión tras analizar que el desayuno es de las comidas más caras en La Habana. Me contó que ya lo había decidido, que saldría desde Santa Fe en octubre con un amigo porque los vientos son mejores en esa fecha, que ya estaban organizando el viaje, que ya habían conseguido aceite para espantar los tiburones…Le metí un CUC en el bolsillo cuando llegó el bus: “Colaboración para la mayonesa” Y le di un abrazo.

     Fue la última vez que vi sus ojos, océanos de tristeza.

     Pienso en octubre, pienso en los tiburones, pienso en su mala estrella y en esa dulzura improbable en un hombre adulto que ha trabajado en Inteligencia y, peor, pienso en las estadísticas: entre 2013 y 2014 los balseros cubanos aumentaron de 2.129 a 3.722. Casi 75%. La Guardia Costera atrapa y deporta a 8 de cada 10. Aunque Pedro cuenta con que lo atrapen –“cuando me busquen en la computadora verán que tengo ciudadanía y me dan los papeles y listo”- hay otro número que no es oficial pero se presume con cierta base: 1 de cada 3 balseros termina en el estómago de algún tiburón o ahogado en el Estrecho de La Florida.

   
 Una isla llamada Guanabacoa.

     “El cubano lo que come es perrito y picadillo” me contó Zora por fin al tercer día. Indignada, agotada, con una furia casi en llanto que le fue subiendo hasta la garganta y los ojos negros rasgados. Esta morena preciosa vive en Guanabacoa, a 45 minutos de Centro Habana. Todos los días viaja hasta San Lázaro porque, afortunadamente, ella trabaja en una casa de renta donde la dueña puede pagarle 1000 pesos al mes. Es decir, cerca de 40 CUC. Más del doble de lo que gana el cubano promedio. Y, aún así, no le alcanza. Se rebusca vendiendo a plazos lo que muchos venezolanos llevan a la isla para revender.

     Sentada en una silla Luis XVI, en un salón reconstruido de una casa de 1830 con un techo que se eleva casi 5 metros y paredes recién pintadas, Zora luce casi diminuta en sus lycras multicolores y franela. Lleva el cabello recogido con una pinza y algunas veces, mientras conversamos, su mirada se vuelve líquida. No de tristeza. De furia. De indignación: “¿tú puedes creer que aquí hasta las jineteras tienen que pagarle licencia al Estado? Pero si eso es tuyo –casi gritó haciendo un gesto elocuente- Si es tu cuerpo…Es que hasta lo que recogen basura tienen que pagar”. Le pregunté cuánto cobraban. Me dijo que había muchachas muy jóvenes que en las discotecas se le lanzaban encima a los extranjeros, que por 20 dólares se iban. A veces por menos. Y ¿las enfermedades? pregunté. “A la vuelta de la esquina” respondió veloz.

     “Vieras en Guanabacoa cómo se prostituyen esos muchachitos, adolescentes. De 14 años. Los turistas van buscando homosexuales. Imagínate que ahora las cubanas tenemos que cuidar a nuestros maridos para que no terminen…” casi no se atrevió a terminar la frase.

     La Revolución erradicó por decreto la práctica de la prostitución en 1959. La promesa era que la mujer no tendría que degradarse a ser trabajadora sexual, pues habría oportunidades de trabajar en áreas menos estigmatizadas. El listón moral era alto, pero 50 años después la realidad económica parece haber engullido esa promesa. En 2015 no sólo existe la variedad tradicional y la del sexo ambulante a la intemperie –las chupa-chupa que se especializan en la práctica del sexo oral en descampados y a plena luz del día por una cómoda tarifa- sino que además las cifras de prostitución homosexual de jóvenes  se han disparado. La prostitución en Cuba tiene antecedentes coloniales con cédulas reales para probarlo. Sin cifras oficiales es difícil establecer realmente qué porcentaje de esos más de 6 millones de mujeres cubanas está en el negocio del sexo por dinero. Algunas fuentes indican que antes de 1959 eran 10 mil mujeres y que hoy serían 100 mil. Otras multiplican ambos números por 10. Se dice que ocupa el primer lugar en América y décimo a nivel mundial, solo superada por  países asiáticos.

     Lo cierto es que Cuba resulta atractiva para los turistas sexuales de Occidente. Está más cerca y es más barata que Tailandia, por ejemplo. Y la tasa de VIH es más baja que en otros destinos en el Caribe, como República Dominicana o Haití. Aunque ya en los tempranos 90s registraba una tasa de crecimiento de gonorrea y sífilis preocupantes al punto que la Organización Panamericana de la Salud afirmó que una crisis de VIH estaba en gestación.

     Obviamente, hay una enorme diferencia entre la prostitución consensual y la prostitución infantil. La edad de consentimiento en Cuba es de 16 años y no está penalizada la prostitución sino el proxenetismo. Aunque las penas para los que lucran con la genitalia ajena son bastante menores. Las dimensiones del mercado de sexo con menores de edad son un misterio — el gobierno comunista no habla públicamente del tema, y fomenta una imagen de ser un país libre de los problemas sociales que afectan a otras naciones — pero está claro que está sucediendo.

     A falta de cifras oficiales hay que recurrir a fuentes externas. En 2011 la Real Policía Montada Canadiense (RPMC) señaló que Cuba era uno de los principales destinos en el continente para depredadores sexuales canadienses, junto con la República Dominicana, Haití, Brasil y México. Pero no puede generalizarse. Más de un millón de turistas canadienses visitaron la isla el año pasado. Sé que en Centro Habana, entre Lealtad y Perseverancia, un canadiense parecido a Elvis Presley viene cada verano a pasarse un mes en la isla y cada noche le deja 100 dólares a una muchacha distinta. Todas entre 16 y 20 años. Prostitución, si. Pederastia, no.

     A pesar de que en 2012 el Reporte sobre Tráfico de Personas del Departamento de Estado aseguró que el gobierno cubano “no hizo ningún esfuerzo conocido para reducir la demanda por la prostitución”, lo cierto es que es muy poco probable que el tema sea prioridad en las negociaciones que se llevan a cabo entre Estados Unidos y Cuba en la actualidad. Y, de hecho, la realidad es que las leyes cubanas son severas en casos de explotación sexual de niñas o niños de 14 años o menos, si el gobierno decide llevarlos a los tribunales. Las condenas llegan hasta 30 años de cárcel, y hasta muerte por fusilamiento si existen factores agravantes tales como el uso de violencia o drogas.

     Trágicamente una orgía en Bayamo terminó en 2010 con el fallecimiento por asfixia de una niña de 12 años. Tres italianos fueron sentenciados a  25 años de cárcel por asesinato y corrupción de menores. Documentos judiciales indican que la niña era asmática y murió accidentalmente. También se conoce los casos de dos canadiensea, el primero fue sentenciado a 25 años de cárcel por abusar de una chica de 15 años, y el segundo a 11  por abusar de una niña de 13. Las autoridades de la isla trabajan en tándem con Interpol para negarle la entrada a pederastas conocidos. Y según el informe confidencial de la RPMC al cual accedió el Toronto Star, “la policía y otros funcionarios parecen tratar los crímenes sexuales, en particular aquellos en que las víctimas son niños, de un modo serio y profesional”. Todo eso es cierto, correcto, pero insuficiente.

    Incluso, Wikileaks reveló un despacho de la diplomacia estadounidense titulado “Recomendaciones para Cuba”: Admitir que el tráfico de sexo infantil es un problema; brindar mayores protecciones legales y asistencia a las víctimas; desarrollar procedimientos para identificar a posibles víctimas del tráfico sexual entre los sectores vulnerables de la población; aumentar el entrenamiento en contra del tráfico sexual para la policía; y tomar medidas más fuertes para prevenir el tráfico de niños en la prostitución”. Raúl Castro, actual líder de la Revolución, sigue sin decir nada oficialmente sobre los depredadores sexuales mezclados entre los más de 2 millones de turistas que visitan la isla cada año.

    En octubre de 2013 la Ministra de Justicia cubana, María Esther Reus, aseguró que en Cuba el problema de la prostitución infantil “es mínimo”. La funcionaria hizo esta declaración pública tras la investigación conjunta del Nuevo Herald y el Toronto Star y 3 años después de la muerte de la niña de  Bayamo. La ministra también detalló que 224 personas fueron convictas de proxenetismo en el 2012, y de que siete extranjeros están en la cárcel acusados de abusar de menores, pero sin detalles sobre las sentencias de los proxenetas o las nacionalidades de los extranjeros.

     El Ministerio de Turismo de Cuba ha tomado medidas para impedir el turismo sexual, declaró ella, pero el enjuiciamiento es difícil porque las prostitutas generalmente tienen una relación “consensual” con sus proxenetas, y los casos de corrupción de menores “son mínimos”. Mes y medio después tuvo lugar el Primer Simposio sobre Prostitución, Turismo Sexual y Trata de Personas impulsado por la propia hija de Fidel Castro, Mariela Castro, Directora del Centro Nacional de Educación Sexual.

     Claro que Zora no sabe de esas cifras, ni de ruedas de prensa o simposios. Zora ve lo que ve. Y lo que ve son adolescentes de ambos sexos que cada noche salen a prostituirse en las calles de Guanabacoa por unos cuantos CUC. Creo que Zora no se equivoca: ¿cómo podría si es testigo de primera mano?
    
     Gloria es un espejo

     Es una mujer opulenta y familiar. De piel clara y anteojos. Desconfiada. Emprendedora. Próspera. Se mueve casi etéreamente en las rendijas que dejan las leyes revolucionarias. Su visión empresarial la haría triunfar en cualquier lugar del planeta. Pero, en su isla, la única forma de lograrlo es gracias a un aceitado y muy bien engranado sistema de lealtades. Acá nada se logra en solitario. Takes a village. Si ella progresa, su entorno también progresa. Muy pronto comprendo que esta es una sociedad donde destacarse tiene un altísimo costo social. Hay CDRs –Comités de Defensa de la Revolución- por doquier. A veces dos en una sola cuadra. La hipervigilancia del vecino es casi tangible. Y es que, señalar a alguien en falta, siempre supone algún tipo de privilegio. Equivale a una suerte de sistema de acumulación de puntos por lealtad.

Y Gloria lo sabe.
Y se cuida.
Y progresa.
Pero no progresa sola.

     Tiene mucha experiencia en venezolanos. Cada semana le llega algún raspacupo desesperado pidiendo asistencia. Gracias a un estratégico acuerdo con algunos taxistas del Aeropuerto Internacional José Martí, Gloria capta a quienes necesitan acceder a dólares en efectivo tan urgentemente que están dispuestos a pagar una comisión de entre 16 y 20% del consumo. Siempre hay algo que comprar: un televisor, una nevera, una reserva de hotel. Y ella está dispuesta a pagarle 10 CUC al taxista por captar al incauto raspacupo –que no es tan incauto porque sabe que está incurriendo en una ilegalidad pero que no tiene más remedio que hacerlo-  que luego le dejará entre 200 y 250 dólares por transacción. Por supuesto, ella lo edulcora como si fuese una ayuda desinteresada, casi amorosa. Pero, cuando el venezolano en cuestión cuenta los billetes que le quedan, comprende que en este mundo todos los días sale un pendejo a la calle y quien se lo encuentre es de él.

     Pero lanzarse solo a la aventura de raspar tampoco es demasiado amoroso. Los tiburones no atacan sólo en el Estrecho de La Florida. Persuadir a alguna cajera que no te conoce de incurrir en un delito no es cosa fácil. Especialmente si consideras que en centros comerciales como el Mercado Carlos III las cámaras de seguridad están por doquier. Se requiere de un bajo perfil obligado y cuando ya has entrado 4 veces a la misma tienda ese es un activo que se pierde irremediablemente.

     Los venezolanos somos un negocio para los cubanos. A nivel macro, a nivel micro. No tanto como los europeos y norteamericanos, pero un negocio lucrativo igual. Hermanados por circunstancias políticas y sociales pareciéramos estar montados en el mismo barco, un barco en el cual los isleños nos llevan una gran ventaja: la de saber sobrevivir a toda costa a los embates de un modelo político agotado. Venezuela le dio mucho más que aire a Cuba en los últimos 15 años, justo cuando el abandono de la Unión Soviética había dejado a la isla y su Revolución a la deriva.

     Los créditos y subsidios concedidos por la Unión Soviética entre 1961 y 1984 fueron casi 38.000 millones de dólares. Hacia 1988 eran más de 5.000 millones de dólares anuales. Gracias a los combatientes de Angola, además,  el gobierno revolucionario recibía un complemento diario 3 millones de dólares. Pero eso llegó a su fin con el desmoronamiento de la URRS y tras varios períodos especiales –crisis, en jerga revolucionaria- comenzó el romance con Venezuela y el extinto líder Hugo Chávez Frías quien abrazó a la isla como la Metrópoli de la Revolución –la Madre Patria de la Patria Grande- y aunque también del lado venezolano hay una total opacidad con respecto a estas erogaciones, se conoció recientemente que sólo en los últimos 3 años se transfirieron a la isla más de 18 mil millones de dólares.

     Pero ahora, con Venezuela al borde de un virtual colapso político social y económico de dimensiones inconmensurables, la isla ha tomado una decisión difícil de explicar en la retórica ideológica pero absolutamente comprensible en términos de supervivencia económica: virar hacia el Imperio, hacerle guiños al que siempre fue el enemigo más terrible, todo de espaldas a su aliado más generoso y enamorado: Venezuela.

Cercanía ideológica
     A nivel micro, a nivel del tú a tú, las cosas son mucho más sencillas. Las tarjetas de crédito no pasan. Denegada. Una y otra vez. Las comisiones son ahora más bajas. Somos menos deseables. Somos menos negocio. Estamos quebrados. Estamos pelando bolas. Estamos casi en igualdad de condiciones. Quizás peor. Somos un espejo. Gloria me lo muestra.  La Isla tiene al Imperio y no tiene hiperinflación ni crimen organizado. No tiene el caos en puertas.

-“No soy mafia. No soy puta. Sólo quiero que me des un boli para mi hijo y que me compres una bolsa de leche” me dijo aquella morena franca y redonda que llevaba  el cabello en dos colitas.
-No tengo demasiado dinero. Soy venezolana. Dije mientras le entregaba el bolígrafo negro.
-Te entendí. Respondió con una simpleza tajante y cómplice.
Yo caminé hacia el Hotel Inglaterra, ella siguió cazando turistas a las afueras de una TRD.

Ahora que se acerca octubre pienso en Pedro y su balsa.

Ser náufragos aún antes de lanzarse al mar.

Visitar tantas islas y transitar por puentes endebles.

Encontrar espejos en los que no te quieres mirar.



Me miras, te miro. Callejón de Hamel.



miércoles, 19 de agosto de 2015

Un instante para mirar hacia arriba

   Hay días en los que simplemente miro al Cielo y doy GRACIAS por todas las bendicones con las que el Creador/Creadora me baña contínuamente. 
    Hoy, por ejemplo, no pasó nada nuevo y, sin embargo, siento que soy un ser privilegiado con tantos dones, oportunidades y afectos y, bueno, me provoca que allá arriba (o aqui adentro ;)) sepan que lo agradezco. Gracias por una mente curiosa que no se cansa nunca de aprender e investigar. Gracias por mi gente, gracias por un país tan hermoso, gracias por el cine, gracias por el chocolate, gracias por el sexo, gracias por los 7 libros que están en mi mesita de noche esperando a ser leídos. Gracias por mis Maestros, en ropaje de amigos o enemigos. Gracias por una mente curiosa que no se cansa nunca de aprender e investigar. Gracias por mi gente, gracias por un país tan hermoso, gracias por el chocolate, gracias por el cine, gracias por el sexo, gracias por los 7 libros que tengo en la mesita de noche esperando a ser leídos.
     Gracias por los sueños y metas por cumplir, gracias por las premoniciones y gracias por todos los fracasos que me han hecho más vulnerable y al hacerlo me han vuelto más fuerte. Gracias por la Ciencia Ficción y por la Fotografía. Gracias por el Rock y por la Salsa. Gracias por el oleo y la acuarela. Gracias, por la gente que se fue, por los que se quedaron y por los que están esperando por entrar a mi vida para enseñarme cosas valiosas o simplemente para reirse conmigo. Gracias, Padre, Madre por las dificultades, por los sueños y metas que aún no he alcanzado pues ellos me mantienen moviéndome. Gracias por todas las cámaras, lentes e imágenes que me esperan en el futuro cercano. Gracias por los Seres de Luz que me acompañan.
     Gracias por mis abuelas, por mis bisabuelas, por venir de un linaje de mujeres fuertes, recias, jodidas pero que nunca perdieron la capacidad de hornear tortas y dar abrazos.Gracias por mis primos y primas con los cuales aún sigo riéndome y compartiendo secretos. Gracias por mis tíos que fueron padres y madres cada vez que hubo necesidad. Gracias por los creyones de cera. Gracias por todos los perros y gatos que me han amado como si yo fuese el Sol y ellos la Luna. Gracias por los hombres que me quisieron y gracias a los que no también porque ellos me enseñaron a valorarme. Gracias al Periodismo por acercarme a tantas personas cuyas historias me nutrieron, sorprendieron o hirieron. Gracias Padre-Madre porque so far esta ha sido una vida maravillosa, quiet a ride, porque me diste el don de gozármela intensamente y me hiciste una extraña combinación de malandra con artista e intelectual. Gracias por lo que viene. Gracias por todo ese montón de cosas que aún quiero lograr. Gracias Padre-Madre porque tengo una cama con un colchón ya vencido de la cual me levanto siempre con un montón de cosas para hacer.
     Gracias por mi consciencia espiritual creciente y por ese infinito de ángeles, arcángeles, Maestros Ascendidos y Diosas que has enviado para abrirme el espíritu y conectarme siempre con mi alma y por mantener ese cordón impecable que nos une siempre en On. Gracias por TODO, Padre-Madre, aunque se caiga el mundo mañana, explote una bomba, una guerra civil o el Presidente y su combo decidan alguna otra idiotez, HOY quiero que sepas que soy Feliz y que soy feliz porque, cuando me creaste, decidiste que iba a ser una persona a la cual le bastarán las cosas pequeñas para sonreir aunque siempre le preocupasen los grandes enigmas del Universo.
     Nada, Dios, Diosa, era sólo eso.
     Un beso desde acá.

PD: Lo sé, lo sabes, la lista es infinita Emoticono wink
PD2: Gracias por haberme cuidado ese montón de veces que me ha dado por caminar sobre el Fuego o en arenas movedizas.
PD3: Gracias por la montaña
PD4: Por si acaso aún no lo sabes gracias especiales por mis amigos, los panas de siempre. Bendícelos full.
PD5: Dios, estoy asumiendo que usas la red, no?

viernes, 29 de mayo de 2015

Flying solo

     Fueron 60 minutos de pánico. De total aturdimiento. De "ahora ¿qué hago?" Mis intentos por "llamar a un amigo" o "consultar a la audiencia" fueron infructuosos. Tampoco funcionó muy bien mi habitual política de apretar los dientes y seguir pa´lante. Durante 60 minutos todas mis herramientas y conocimientos parecieron fallar. Estaba en el gigantesco Aeropuerto El Dorado sola, con poco dinero y sin posibilidad de seguir viaje hacia donde me lo había planteado. A 3 horas de mi destino original y sin un sólo conocido.

     Pero llegó el minuto 61 y algo mágico pasó: volví a ser yo. Recordé la magnífica sensación de libertad que me produce llegar a un lugar desconocido. La deliciosa sensación de asombro y apertura que me producen las cosas nuevas. Sentir cómo todos mis sentidos reaccionan y se abren a lo nuevo. Y entonces decidí que Bogotá sería mía por los próximos 5 días. Y así fue.

     Y como el Universo de veras es interactivo comenzaron las sincronicidades, las aparentes coincidencias y, por supuesto, las recompensas. Porque eso es lo mejor de cuando decides dejar de resistir y optas por fluir con el Universo, con aprovechar los limones que algún ocioso te lanza desde arriba, que todo parece encajar naturalmente y sin esfuerzo. Resulta que estás en el sitio que debías estar y no lo sabías. Sólo debes confiar. Se dice fácil, lo sé.

     Pero ya que estaba allí, ya que todos mis planes se habían vuelto añicos, ya que había llorado y ya que sólo contaba con mi capacidad de improvisación, pues no perdía nada con disfrutar, con gozarme una experiencia imprevista. Y con esa casi inocencia me preparé a vivir Bogotá por un rato. Resultó que la ciudad estaba vestida de fotos y de arte y que por 3 ó 4 días fuí el ser más feliz del mundo sin darme cuenta.

     La #FotográficaBogotá fue un regalo de los Dioses. Un regalo que recibí como si fuese sólo para mi. Me permitió recorrer casi toda la ciudad y visitar galerías, museos, escuelas de Arte y hasta edificios recuperados para que artistas plásticos tengan un espacio de trabajo. Bogotá fue generosa, amable y casi amorosa. Y lo mejor de todo, me permitió redescubrir quién soy y de hasta dónde soy capaz de llegar. Me permitió estirar mis límites y eso, tras el constreñimiento que ha implicado vivir en la Venezuela Revolucionaria estos últimos años es, sin duda, un regalo estupendo.

Pero este post no es sólo para maravillarme por la delicia paniqueante que es viajar solo sino también para hablar de algunos hallazgos fantásticos en fotografía. Aqui les dejó algunas imágenes de ese recorrido visual. El primero es Bohnchang Koo de Corea del Sur. La segunda es Lizette Abraham de México. La tercera es de una rusa que me voló el cerebro, Viktoria Sorochinsky, con un trabajo sobre la dinámica madre-hija, alucinante. La cuarta es la majestuosidad en el manejo de las proporciones de Los Museos Vaticanos de Massimo Listri. La quinta es de un francés cuyo nombre no recuerdo (Ooops) y la sexta es de Rita Ikonen y Karoline Hjorth de Finlandia y Noruega en un trabajo de retratos delicioso.






Y esto es apenas la punta del iceberg de lo que pude ver y absorber en esos 5 días. Gracias, Bogotá, por tu Montserrate, por tu gente y por tu Fotográfica 2015. 


miércoles, 21 de enero de 2015

CONTENIDO INAPROPIADO

     Hay temporadas en las que no soy, simplemente, porque no escribo. Temporadas en las cuales las palabras no me bastan para traducir lo que siento, lo que veo, lo que vivo. Y entonces me quedo perdida, ausente. Como si mi vida fuese la de un personaje ajeno, fuera de mi cuerpo. Y ese personaje está en el cuadro de Munch lanzando un grito mudo. 

     A veces es sólo un asunto de rebelión, de soberanía personal. Ante la gritería externa, busco el silencio. Otras, es más como una imposibilidad de salir del estupor o de poder establecer un puente. La mudez de los últimos meses ha sido resultado de una combinación de todos esos elementos. Demasiada demagogia, demasiada mentira, demasiado ruido. Y entonces, me callé. Por un rato. Por elección propia. Porque a veces de tanto hablar o escribir a uno se le gastan las palabras.

     Pero no quiero imaginarme lo que significa que te silencien. Que la orden venga de afuera. Que una autoridad cualquiera decida que no tienes derecho a decir lo que quieres decir. Lo que necesitas decir. Lo que te da placer decir. 

     Hace ya un montón de años fui despedida de la Televisora del Estado porque dije exactamente lo que necesité decir. Orgullosa, emocionada, feliz veía como salía al aire por el canal del Estado un programa llamado Giros en el que denunciaba la situación del Retén de Catia, hablaba del antejuicio de mérito de Jaime Lusinchi y corrupción en la IV República. Sabía que me despedirían. Lo asumí. Igual mis escasos seis meses en esa planta se parecían demasiado a la pasantía por un Ministerio. Pero, en realidad, esa ha sido casi la única experiencia cercana a la censura que he tenido en mi vida profesional. Por fortuna he formado parte de equipos en los cuales la consigna era retarnos, desafiarnos unos a otros y no tener intocables. 

     Por supuesto, siendo totalmente honesta, en los últimos años si ha habido un tipo de silencio forzoso que he experimentado casi como si me quemaran la piel. El de la desaparición de revistas y medios impresos críticos en los cuales los freelancers -como yo- teníamos el espacio para contar historias a fuego lento y sin la premura del diarismo. Ha sido tan duro que hay historias sin contar que casi me duelen, historias que se perdieron en mi propio conformismo y falta de audacia. Eso es innegable.

      Pero, en algunos casos, mi blog sirvió para rescatarme de la frustración de no poder contar estas historias. Siempre me lo planteé como un espacio libre y una suerte de bitácora personal que no escapase a mi visión periodística. Creo que he sido fiel a esa premisa.  

     Por eso, la remota posibilidad de que Google o cualquier autoridad cerrase mi blog me resulta impensable. 

     Mi memoria es caprichosa, necesito colgar en alguna cuerda virtual emociones, sensaciones, recuerdos que, de otra forma -y a falta de testigos-, se escurrirían sin remedio en mi cerebro.  Sin mi blog, perdería vivencias que sólo están guardadas en este formato digital. No perdería mi identidad, es cierto, pero habría agujeros enormes en mi biografía. 

     Y en ello me hizo pensar la situación de Arlette Montilla y su blog LetrasTiradas que fue bloqueado por Google bajo la acusación de haber colgado "contenido inapropiado". Más allá del doble discurso entre la defensa de la libertad de expresión y democratización de la comunicación que sustenta al social media y sus políticas puritanas y moralistas con respecto al arte, creo que lo peor de esa visión miope de algunas plataformas digitales, es la pérdida del tesoro privado que constituye un blog personal. Y, más aún, silenciar visiones y posturas que hacen avanzar al mundo al cuestionar los fundamentalismos de cualquier índole y aportar -y mostrar- tendencias y visiones alternativas, distintas al mainstream y al status quo.

     Aún peor: en un país donde el control comunicacional por parte del gobierno es tan férreo, este tipo de políticas causan un daño significativo al ejercicio de las libertades individuales que el social media, internet y la red global tienen como bandera. Es cierto que todos aquellos individuos -artistas, fotógrafos, escritores, etc.- que han osado cruzar la línea de esa moral pacata a nivel mundial han sido censurados por Google, por Facebook, por Instagram. Pero eso sólo lo hace más repudiable y es más grave en un país como Venezuela donde nuestras libertades civiles e individuales han sido cercenadas a consciencia en los últimos años.

     En síntesis, creo que Google, Facebook, Instagram y otras plataformas digitales necesitan replantearse su naturaleza y cómo afectan sus políticas a sus usuarios. Comprender que su esencia son sus usuarios y que el fundamentalismo moralista es tan dañino como el religioso o el político.  

     En lo que a mi respecta, parece que vuelvo a escribir en esta mi bitácora personal. Ahora con ganas de colgar algún "contenido inapropiado" sólo por molestar...

domingo, 8 de junio de 2014

Y ahora ¿qué?

          Es 8 de junio de 2014. Se cumple un mes del desalojo violento de los campamentos estudiantiles de Plaza Bolívar en Chacao, Plaza Sadel y el PNUD. Hace apenas un par de días se ha decidido aceptar cargos penales en contra de Leopoldo López, Coordinador General de Voluntad Popular. Enfrenta la posibilidad de pasar 10 a 13 años preso. María Corina Machado, Diputada despojada de su inmunidad parlamentaria, ha recibido citación para comparecer en la Fiscalía el próximo 16 de junio por cargos de intento de magnicidio. También han recibido citación Diego Arria, Gustavo Tarre, Ricardo Koessling y Pedro Burelli, entre otros. Este último ha dejado en evidencia la fabricación de pruebas en su contra de parte del SEBIN. 

          Carlos Vecchio ha salido de la clandestinidad para hablar desde Nueva York ante la ONU. Christian Holdack y Marco Coello ven su suerte inexorablemente vinculada a la de López y temen sentencias por participar en protestas del pasado 12 de febrero, día en el que fueron asesinados Bassil Da Costa, Robert Redman y Juan Montoya en las adyacencias del Ministerio Público. La Fiscal Luisa Ortega Díaz desmiente las pruebas y testimonios recogidos por el Foro Penal venezolano que ha atendido a los más de 4 mil estudiantes que han sido detenidos desde hace 4 meses, cuando comenzó una ola de protestas sostenidas en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

          Así las cosas, el Gobierno Revolucionario ha reaccionado -predeciblemente- señalando que éste es un Golpe de Estado suave orquestado desde Estados Unidos y que tuvo un momento crucial en el evento de entrega de los Oscars en abril de este año. Se ha develado "El Magnicidio" y se han hackeado -o crackeado- las cuentas de los principales líderes de la oposición. Sorprendentemente no la de Henrique Capriles, quien pareciera haberse quedado rezagado ante la velocidad de los acontecimientos y el impulso de las protestas que ha fortalecido los liderazgos de Leopoldo López y María Corina Machado, al menos en principio.

          En un clima de alta beligerancia y profunda crisis económica suceden eventos aparentemente inconexos que plasman la volatilidad de la situación política y social nacional: Asesinan a un sindicalista saliendo de Miraflores. Un cliente exasperado asesina al mecánico por la demora en la reparación de su moto. Los repuestos no aparecían por los retrasos en la asignación de divisas para la importación de autopartes. Un grupo de personas se cae a golpes por 2 kilos de Harina Pan vital para la preparación de las arepas, pan nacional. Un señor de 57 años muere de un infarto en la cola de un Bicentenario en Valencia en el Estado Carabobo. La gente parece no inmutarse y no perder de vista su objetivo: comprar lo que haya hoy en la cadena de supermercados gubernamentales. La violencia sigue aumentando y la pobreza también. Nicolás Maduro asegura que habrá Pobreza Cero en el 2018. Esa promesa ya la había hecho el Presidente Hugo Chávez desde su campaña electoral. Las cifras no mienten: hay 1 millón de familias más en el renglón de la extrema pobreza. Y hay quien recuerda las palabras del Ministro de Educación Héctor Rodríguez. "no los vamos a llevar a la clase media para que se vuelvan escuálidos".

          Sin embargo y a pesar de todos los acontecimientos -cada uno más asombroso que el otro- que han tenido lugar en los últimos 4 meses, los protagonistas indiscutibles de lo que algunos denominan el nuevo despertar de la consciencia nacional son los estudiantes. Se autodenominan la Generación del 14. Portan máscaras de Anonymous, máscaras antigás y banderas nacionales como capas. Han estado en la calle desde principios de febrero de este año y se han negado a abandonarla a pesar de que la persecución y la represión han sido feroces. La Guardia Nacional Bolivariana, la Policía Nacional Bolivariana, el SEBIN y ese difuso -pero letal- ente que se denomina los colectivos han asesinado, torturado y perseguido a jóvenes desde los 14 años en adelante. Al menos, eso parecen indicar las pruebas y testimonios recogidos. Pese a la extendida creencia de que los menores de edad no han sido tocados y liberados de inmediato, hay casos como el de Nehomar que pasó semanas detenido y que sólo salió gracias a los buenos oficios del Abogado José Vicente Haro. Hoy mismo, 8 de junio de 2014, fueron detenidos 2 liceístas en Altamira mientras tenía lugar la concentración en Plaza Brión.

          Y llegamos a la concentración de hoy en Plaza Brión. Muy tímida cerca de las 11 y 36 de la mañana. Mucho más representativa alrededor de las 12 y 20 de la tarde. Quizás la mejor forma de plasmar el ambiente y circunstancias de esta asamblea ciudadana sea el de la cronología breve. Así que:

11:36 am Habla Melanio Escobar, periodista. Pide que no se olviden de estudiantes detenidos.

1:42 am Julio Bolívar, del Campamento estudiantil de Chacao, con voz suave, pocas dotes de orador pero de una autenticidad que conmueve, dice: "Queremos un cambio y queremos un cambio YA porque cada día que pasa Venezuela está más invivible...Estamos comprometidos a sacar a Nicolás Maduro de Miraflores con la Constitución Nacional en la mano" Y luego de recordar a los caídos se despide: "Dios, Patria y Gloria. Resistencia hasta la Victoria". Ha expresado su aprehensión de hablar en público pues sabe que, después que se baje de la tarima, será perseguido. Eso dice. 

11:48 am Toma el micrófono Daniel Hernández, estudiante que estuvo en el Campamento del PNUD "Hoy soy la voz de aquellos que quedaron presos, hoy hablo por mis hermanos que están detenidos. A mis hermanos que están en el SEBIN les han violado todos sus derechos. Hoy les pido, les pedimos: ¡Por favor, no nos dejen morir. Por favor, no nos dejen solos! ¡Necesitamos más de ustedes!" Sus palabras son casi desgarradoras, quizás dramáticas, pero representa el corazón de su generación cuando dice: "Aquí no queremos Imperio Yanqui ni mucho menos Cuba. Aquí no queremos Venezuela ni de Cuarta ni de Quinta. Queremos una Venezuela de Primera. Somos más de 10 millones. No hay cárceles para tanta consciencia. No hay cárceles para tantos jóvenes. No hay cárceles para tantos héroes. No pueden meter presos a 10 millones de consciencias".

11:50 am Sube Andy García de Plaza Altamira. Su energía es eléctrica y contagiosa. De inmediato la gente se empieza a animar. Pide ayuda para mantener a cerca de 15 estudiantes que están detenidos en la Dolorita y otros puntos. No tienen dinero para alimentarlos.

El maestro de ceremonias, otro estudiante -aparentemente de la UCAB- afirma que Darío Ramírez, Concejal de Voluntad Popular y líder estudiantil ha pasado a la clandestinidad.

11:57 am Toma la batuta el Concejal del Hatillo Reynaldo Díaz. Dice: "el venezolano que no entiende que estamos en dictadura no puede marcar el camino claro para salir de este régimen".

Justo en ese momento alguien grita: ¡Guarimbas, guarimbas! Pidiendo más acción de calle. Me volteo. Es una señora canosa de lentes.

12:01 pm Colocan audio de Leopoldo López. Es evidentemente una pobre edición de una serie de sonidos varios. En ese collage auditivo persisten estas palabras; "quienes están conduciendo a la Nación han secuestrado los poderes públicos...La salida debe ser, primero, popular, segundo, democrática y tercero, dentro de la Constitución...Los estamos invitando a la lucha, los estamos invitando a la calle, los estamos invitando a que sean parte de este cambio".

Segundos después se pide a los presentes que se comprometan a no abandonar la calle hasta que la Patria sea libre. La gente levanta la mano derecha y hace esta suerte de juramento-voto colectivo. Con los nervios un poco de punta, escucho al Maestro de Ceremonias ucabista: "si el padre de Robert Redman está aquí, nosotros tenemos que estar aquí con él".

12: 08 pm Como un huracán Susana Rojas toma la palabra. Grita y la gente aplaude. "Soy la madre de muchos detenidos, torturados, perseguidos porque a nuestros hijos después de esto -la concentración- los persiguen, los humillan, los vejan". Y nombra a muchos de los presos más emblemáticos: Sairam Rivas, Marco Coello, Christian Holdack y más. Muchos más. Luego agrega "Nosotros debemos rebelarnos. Y rebelarnos ¿cómo? Con la protesta pacífica. Porque ahora no son sólo los muchachos los que están en la calle. Somos nosotras: sus madres, sus padres, sus familias. Queremos libertad plena para todos los muchachos. Y para Leopoldo".

12: 12 pm El Maestro de Ceremonias hace alusión a Carlitos, el chico con ligera deficiencia motora que acompaña las marchas con su Constitución en la mano y su bandera como capa.

12: 13 pm Un líder estudiantil -cuyo nombre no escucho- anuncia que 23 organizaciones sindicales, gremiales, profesionales y técnicas se han sumado a la lucha.

12: 15 pm Toma el micrófono Tinedo Guía, Presidente del Colegio Nacional de Periodistas. La gente casi enloquece. Aplauden, gritan. Tinedo rocks. Pide un minuto de silencio por "aquellos que han entregado su vida y con su sangre están regando el árbol de la Libertad". Habla de la necesidad de organizarse. Convoca a un gran movimiento nacional y llama a sumarse a él a artistas, técnicos, obreros, profesionales, venezolanos que se sientan afectados por la situación socio-política actual. Y fustiga: "No queremos Monarquías del Caribe en Venezuela. No queremos a los cubanos influyendo en la vida de los venezolanos". Cierra con la típica cita de Benito Juárez: el respeto al derecho ajeno es la paz.

Alguien grita: ¿Quiénes somos? La gente responde: ¡VENEZUELA! ¿Qué queremos?
¡¡¡LIBERTAD!!!

12: 27 pm Habla Lilian Tintori cuya oratoria parece estar mejorando. Dice que "ninguna de las muertes quedará impune" y denuncia que a Marco Coello y a Christian Holdack trataron de comprarlos, trataron de convencerlos de que firmaran declaraciones incriminando a Leopoldo López. Pero que ellos dijeron: ¡no! La gente grita: ¡Valientes! ¡Valientes!

12:35 pm Toma el micrófono el Padre de Leopoldo López. Tiene el verbo encendido y alborota a la audiencia. Dice que el 23 de enero hubo muchos sacrificios, muchas muertes. Que la libertad hay que ganársela. "Aquí no va a pasar nada si todos nosotros no salimos a la calle. Porque hay dos tipos de ciudadanos; los que le son incómodos al gobierno y los que se sientan cómodamente en sus casas a esperar que alguien haga algo"

12:49 pm Pasa a la tribuna David Smolansky, Alcalde del Hatillo. Justo después que el Maitre ha anunciado el orden de los próximos oradores. Primero hablará Smolansky, luego Freddy Guevara, después María Corina Machado y, por último, los líderes estudiantiles. Relata que han sido 4 meses de allanamientos, de persecución, de represión, de encarcelamientos. "Han sido 4 meses de sacrificios". Advirtiendo que no quiere ser confrontacionista ni generar división asegura que el diálogo no ha dado resultados y que en este momento "estamos ante políticos que esperan que esto se caiga por su propia cuenta o políticos que estamos dispuestos a dar la cara en esta lucha".

12: 59 pm Freddy Guevara, Voluntad Popular, toma la palabra y arranca señalando que siempre le preguntan: "¿Y ahora, qué?" Dice que en febrero se logró algo enorme: despertar a Venezuela, despertar a la gente. Cuestiona a quienes critican la protesta pacífica en la calle: "responsabilizan a los que protestan por la reacción del gobierno que los reprime. Eso es como culpar a quien le roban un celular por sacarlo de su casa o a una muchacha violada por haber salido con falda corta. Aquí el culpable es el malandro, el violador. No la víctima. También hace jurar a la gente "Yo lucho hasta vencer". Manos derechas levantadas. Por si acaso, no. No es saludo nazi.

1:06 pm A los gritos de ¡Diputada! ¡Diputada! pasa al frente María Corina Machado. Arranca arriba y minutos después dice: "Es un chantaje cuando nos plantean como únicas opciones la sumisión o la Guerra Civil. Ni sumisión ni Guerra Civil: ¡Libertad!" 

          Y pasa a explicar los 3 pasos para lograr el objetivo final de tener elecciones presidenciales adelantadas con un CNE confiable. El primero, la creación de un Gran Movimiento de Unidad Nacional en el cual se incorpore todo aquel que se sienta insatisfecho con la actual gestión presidencial. El segundo, exigirle la renuncia a Nicolás Maduro. "Ni golpe de Estado ni Magnicidio. Renuncia" puntualiza. Y el tercero, la Renovación del Pacto Social bien sea por la vía de una Constituyente o por la vía de una Enmienda. Siempre bajo los parámetros de lo que contempla la Constitución Nacional.

Y cierra diciendo: "Esta es la verdad que tiene que ver el régimen cubano: una Venezuela que va a rescatar su libertad y su dignidad".

1:24 pm Después de una ovación y gritos de ¡valientes! ¡valientes! toma el micrófono una súper nutrida representación de los estudiantes. Son jóvenes que representan a la UCSAR, la USM, la UCAB, la UCV, la USB y otras casas universitarias del país. Jóvenes, arropados con la bandera algunos, en franela y zapatos de goma.  Comienzan aclarando que la agenda estudiantil sólo la define el movimiento estudiantil. "Somos autónomos pero no somos aislados" puntualizan al señalar que en la concentración hay fuerzas vivas de todos los estratos. Y el vocero declara con firmeza "que nadie se crea el cuento chimbo de que esto es una lucha entre izquierda y derecha, que esto es una lucha entre ricos y pobres, que esto es una lucha entre la minoría y la mayoría. Esta es una lucha de todos por recuperar a Venezuela". 

          Acto seguido anuncia la conformación de la Unificación Nacional Republicana y convoca a una gran marcha para el próximo 24 de junio, día en el cual se conmemora la Batalla de Carabobo. Cierra el Representante de la UCSAR con voz potente, recordando a Sairam Rivas y a muchos de sus hermanos detenidos. "Creanme, señores, cuando les digo que estamos siendo perseguidos."

          Cierra el acto el Himno Nacional cantado a todo pulmón ya cerca de la 1 y 45 pm. La gente no quiere marcharse. Los chicos con máscaras de Anonymous que sostienen la bandera la agitan con fuerza y gritan: "Arriba, abajo, Maduro pa´l carajo!" mientras se alejan para dar la vuelta en dirección hacia la Avenida Pichincha. La moción de ¡Altamira, Altamira! ha perdido y ha ganado la de bajar hacia la autopista -una hora y media después los veo transitar por la Avenida Río de Janeiro-.

         A las 2 en punto compro un raspado de coco con leche condensada -¡25 bolívares!- y la mujer que conversa con el vendedor del carrito de al lado dice: "yo no estoy de acuerdo con nada de eso. Ellos dicen que son pacíficos pero miren cómo queman los edificios públicos. Y eso no es de Maduro, eso es del pueblo".

          Pocos pasos después un par de chicos en trajes de tallas muy superiores a la suya caminan y comentan: "¡A Maduro no lo tumba nadie!"

          Son 4 meses de intensa beligerancia, de calle caliente, de acusaciones de magnicidio y terrorismo. Y seguimos. Vienen días rudos.

          Y ahora ¿qué? Parece que más calle.

          Y, seguro, más gas.

          Pasan 10 motos de GNB antimotines.

          Me atraganto con el helado.

sábado, 17 de mayo de 2014

EXORCISMO


Yo si tengo miedo.

Temo no tener el coraje para estar a la altura de las circunstancias.
Y la pasividad de la gente en las colas.
Y la posibilidad de que se acostumbren a ser tratadas como ciudadanos de tercera.

Temo a los que miran a otro lado. Indiferentes, ajenos.

Y a mi adolescencia eterna que me impide manejarme con prudencia.

Temo cansarme.

Temo a aquellos que creen que saben qué debo pensar, qué necesito, qué música debe gustarme, qué autores estoy supuesta a leer y qué palabras debo pronunciar.
Temo mis palabras, pero temo más a mis silencios.

Temo a los uniformes, los escudos y las botas.
Temo a la tortura.

Pero le temo aún más a la sonrisa cínica de quienes negocian con la sangre que se derrama en mis calles.
Temo a aquellos que se venden por una mísera cuota de poder o por unas monedas.
Y a aquellos que pronuncian la palabra Revolución en vano.
Y a aquellos que desconocen que Venezuela es un nombre sagrado.

Temo las noches.
Pero también las mañanas porque despierto y alguien más ha muerto.

Temo olvidar los nombres de mis muertos. Nuestros muertos.

Temo que el enemigo me venza. Quien quiera que sea.

Temo que la maldad haya penetrado nuestros huesos.
Y la traición.
Y la envidia.
Y el odio ciego y negro.

Temo a esta isla incendiada de odio y de desierto.

Temo que la llama se encienda a tal punto que nos incendiemos todos.
Y que ese fuego terminal aún no arrase con mis miedos.

Temo que nos devoremos todos. Hermano contra hermano.
Y que, al final, alguien oculto cuente sus dividendos.

Pasan cosas bellas, lo sé, en medio de esta guerra nuestra.
Temo perdérmelas y, por eso, voy tras ellas.

Pero lo admito, lo confieso: por momentos, tiemblo.